Proceso del vino >> VINOS FINOS BLANCOS – TEMPERATURA DE FERMENTACIÓN

Dentro de las posibilidades hay que mantener la temperatura de fermentación alrededor de los 20ºC , ya que si la fermentación se realiza a temperaturas elevadas es posible que se eliminen una parte de los aromas. Fermentando a temperaturas bajas se produce una mayor cantidad de glicerina, la cual le comunica redondez al vino haciéndolo amable. La glicerina a su vez enmascara el gusto amargo, los cuales son muy frecuentes en los vinos blancos secos contribuyendo a conservar los aromas y los perfumes del vino. La fermentación maloláctica no la utilizan aquellos que prefieren el sabor frutado en el vino.